Programa para lograr autonomía femenina mediante educación

Por Gabriela Ramírez. Nueva York, marzo 2015 (SEMlac/SeMéxico).

Con la finalidad de lograr la autonomía de las niñas y mujeres jóvenes a través de la educación se ha puesto en marcha un programa encabezado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), ONU Mujeres, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Banco Mundial.

En la 59 Comisión de la Condición de la Mujer en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York se presentó este programa que busca aprovechar el potencial de las tecnologías de información y comunicación para mejorar la educación y el contenido y fomentar su aplicación para la generación de ingresos.

“Sabemos que la educación es la mejor cura contra la transmisión del VIH/SIDA de madre a hijo. Sabemos que es la mejor manera de evitar el matrimonio infantil. Sabemos que si todas las mujeres completaran la educación primaria, se podría reducir en un 70 por ciento el número de mujeres que mueren durante el parto en África subsahariana (100,000 vidas cada año). Aproximadamente 6,100,000 niñas y niños menores de 5 años mueren en los países pobres cada año – sabemos que podríamos reducirlo a la mitad si todas las mujeres tuvieran la educación secundaria” dijo Irina Bokova, directora general de la UNESCO.

Estadísticas de la UNESCO muestran que dos tercios o 493 millones de personas en edad adulta que son analfabetas en el mundo son mujeres.

En el marco de la 59 sesión de la Comisión para la Condición Jurídica y Social de la Mujer, diversas organizaciones mexicanas presentaron una declaración sobre el del mejoramiento de la condición social de la mujer para exigir que se redoblen esfuerzos con la finalidad de combatir la pobreza, de que las mujeres tengan acceso al trabajo remunerado con mejores salarios e igualdad de oportunidades.

Hay que tomar medidas urgentes, explica Tejeda, no sólo en México sino en el resto de América Latina respecto al embarazo adolescente. “En nuestras casas hogar ubicadas al sur del país, recibimos niñas y mujeres de Guatemala, Nicaragua, El Salvador que llegan en condiciones lamentables, sin documentos, violentadas, y que no consiguen trabajo. No logran llegar a Estados Unidos y dan a luz en nuestro país”.

Enfatizó en que es urgente luchar por mejorar la condición social en la región y trabajar arduamente en temas de prevención de embarazos, educación y paternidad responsable.